23 ene. 2014

¿Que me depara el 2014?

Comenzamos un nuevo año y por norma general nuestra mente toma las nuevas cifras como un reinicio. Un reinicio mental para autoexigirnos nuevas metas, ilusiones, expectativas y un largo etcétera de nuevas esperanzas por las que haremos cosas diferentes o  abandonaremos nuestros vicios. Y personalmente, yo me suelo sentir así pero este año no es el caso. ¿Por qué?
    
      Empezando por la navidad, en mi situación personal empiezo a odiarlas, sino lo hago ya.  Esa obligación al tener que celebrarlas porque si no la familia se te echa encima, de tener que comer como si no hubiese un mañana, de tener que regalar porque es la época para ello, de convertirse en solidarios por dos semanas y todo esa ola de consumismo descerebrado, no me deja disfrutar de lo que podría ser uno de los mejores momentos del año. Todo esto se convierte en una locura que no acaba haciendo ningún bien a nadie. Bueno, en general los más peques son los que disfrutan de la "magia" de la navidad. Todo esto me hace no poder pensar en todas las nuevas expectativas o ilusiones, porque el desgaste de la navidad es tan grande que la recuperación se hace larga.
      Segundamente por el estado español. Me refiero al estado porque es la imagen más clara de lo que es la España actual. En una reciente conversación con mi padre me ha comentado como la Xunta (en este caso hablo de Galicia pero se puede extrapolar al resto de España)  hace para engordar las arcas con las plusvalías de los inmuebles relacionado con las herencias. Yo sabía del tema con anterioridad pero al escuchar las cifras y ver el valor real de la situación, me ha dejado helado. Sencillamente me parece una atraco sin pistola. ¿Cómo puede ser que tú hayas pagado un inmueble y lo quieras dar en herencia y el que hereda el inmueble tenga que pagar la plusvalía? Sencillamente bochornoso. Escuchar una y otra vez como el estado le saca el dinero a la gente, viendo como las grandes fortunas y los políticos se quedan al margen de este robo, gracias a su posición y su conocimiento para eludir estas leyes, es realmente agotador.
      Y la última razón y posiblemente la más importante, es mi germen aventurero.  Sumándolo con el segundo punto expuesto y que el futuro aquí pinta realmente mal, me han vuelto las ganas de escapar y marcharme lo más lejos posible. Mi vuelta ha sido necesaria para valorar con otra perspectiva lo que tenía en casa y ver qué es lo que realmente me hizo volver. Y quizás ha sido esa idealización que tenemos de nuestro hogar cuando estamos fuera. Nuestra memoria y sentimientos siempre nos hacen ver las cosas mejor de lo que realmente son. Y claro, uno estando lejos no es de piedra y acaba cediendo.... 
      
       Concluyendo. Mi 2014 se presenta incierto e interesante. Así que mis expectativas e ilusiones son mas que nada encontrar una pequeña luz hacía la dirección que decida tomar. Ya no me queda mucho margen de maniobra para posicionarme en que quiero hacer y donde. Aunque quizás puede haber muchos donde y muchos que..... 

      Gracias por leer!!!! 

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